'La prensa libre debe abogar siempre por el progreso y las reformas. Nunca tolerar la injusticia ni la corrupción. Luchar contra los demagogos de todos los signos... Oponerse a los privilegios de clases y al pillaje público... Ofrecer su simpatía a los pobres y mantenerse siempre devota al público'. 'El periodismo verdadero se asegura de no parcializarse jamás, pase lo que pase... Si el periodismo es ético y profesional ofrecerá las dos caras de una moneda, la versión de cada bando en un conflicto, y las mostrará siempre en partes iguales... Si no lo hace, entonces no es periodismo: Es sólo basura, y de la peor clase, es decir, la típica basura que se vende a si misma a cualquier otro interés político o económico distinto de la verdad real de las cosas'. Joseph Pulitzer.

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Calumnias de The History Channel - Por: Sergio Esteban Vélez


Calumnias de The History Channel

Por: Sergio Esteban Vélez
Diego Echavarría Misas (1910-1998)

En la pasada columna, en la cual hablamos sobre el merecido homenaje que por estos días se le está rindiendo a doña Benedikta Zur Nieden de Echavarría, en el centenario de su nacimiento, mencionamos el trance desgarrador que para ella (y para Antioquia entera) significó el secuestro y asesinato de su esposo, el nunca bien ponderado filántropo y líder cívico Diego Echavarría Misas.


Esta semana, vi en la internet un documental de The History Channel llamado “Pablo Escobar, el terror de Colombia”,  el cual viene siendo transmitido por ese canal (hoy llamado History), en inglés y en español, desde hace casi tres años. Coincidencialmente, en la primera parte de la emisión, el locutor “en off” comenzó a referirse a la figura de Diego Echavarría Misas.  Pero cuál no sería mi desconcierto y mi rabia al darme cuenta de la imagen distorsionada y engañosa que el documental estaba proyectando de ese hombre magnánimo.

Narran cómo Escobar ordenó el secuestro y la muerte de don Diego, a quien no llaman “filántropo”, sino, despectivamente, "terrateniente".  Dicen que, cuando Escobar se atribuyó a sí mismo "el mérito" de este crimen infame, se ganó la simpatía de la gente pobre de Medellín, porque, según History, Echavarría Misas "No era un personaje popular en Medellín. Era un rico industrial al que odiaba mucha gente pobre" .  Más tarde, rematan asegurando que:  "La gente pobre de Medellín se alegró de la muerte de Echavarría y comenzaron a llamar a Escobar ‘el doctor’, un título de respeto".

Semejantes afirmaciones de un canal internacional tan prestigioso no pueden ser más ajenas a la verdad, y, por tanto, inadmisibles, indignantes y ofensivas para nuestro pueblo.  Quienes conocieron a don Diego Echavarría encontraron siempre en él no a un millonario arrogante y humillativo, sino a un hombre sencillo, amable, hospitalario y profundamente espiritual, cuya mayor prioridad era el bienestar de sus conciudadanos. 

¿Cómo se atreve History a aseverar que los pobres de Medellín se alegraron del vil secuestro y del asesinato de alguien, y mucho menos de los de un personaje que fue, precisamente, el más consagrado y generoso benefactor de los menos favorecidos en nuestra área metropolitana?

En la pasada columna, hicimos una breve reseña de los colegios e instituciones culturales que donó a los antioqueños doña Dita de Echavarría, siguiendo la ruta de altruismo que, desde hacía muchos años, había trazado don Diego.

Pues bien, dadas las informaciones imperdonablemente falsas que History está divulgando en el mundo entero, vale la pena publicar el siguiente resumen de un listado de las obras sociales de don Diego Echavarría Misas que me ha enviado Jony Chalarca: 

-         Donación de parte de su herencia al Hospital de San Vicente de Paúl.
-         Fundación y donación de un ancianato en San Antonio de Prado.
-         Fundación, donación y sostenimiento durante años de la Biblioteca de Itagüí (que hoy lleva su nombre).
-          Fundación y donación del Hogar Infantil Rotario, de Itagüí.
-         Fundación y donación de una clínica de maternidad en San Antonio de Prado.
-         Donación de los terrenos para la Escuela de Artes y Oficios de Itagüí.
-         Fundación y donación de la Biblioteca de Barbosa (que lleva el nombre de su hija, Isolda Echavarría).
-         Fundación de la residencia social “Isolda Echavarría”, en el barrio El Pedregal, para capacitación de esposas y de obreros y para brindar asistencia médica a la comunidad circundante.
-         Donación del busto de Beethoven y del piano de cola al Instituto de Bellas Artes de Medellín.
-         Donación de la estatua de Bolívar que se encuentra en el parque principal de Itagüí (en la actualidad, la acompaña un busto de don Diego).
-         Patrocinio de los estudios, en Colombia y en el Exterior, de importantes artistas antioqueños.
-         Arborización de la parte urbana de Itagüí.
-         Creación de premios de civismo y concursos de lectura y de  pintura.
-         Donación de terrenos y materiales para construcción de vivienda a personas de escasos recursos económicos.
-         Donación de su finca, Ditaires, en cuyos predios se encuentran actualmente la Casa de la Cultura de Itagüí “Diego Echavarría Misas”, el Colegio Alemán (fundado por su esposa), el parque recreativo, el estadio y el centro de convenciones Ditaires.  En parte de estos predios, se construyeron barrios y avenidas.
-         Donación de su residencia campestre de El Poblado, El Castillo, con todo su mobiliario, obras de arte, decoración y accesorios.  Actualmente, esta es la sede del Museo El Castillo y sus jardines se han convertido en uno de los parques públicos más bellos de la ciudad.

Como opiné la semana pasada, no creo que exista en la historia de Antioquia una historia similar de un empresario y su esposa que hayan decidido donar sus vidas, sus energías y casi la totalidad de su patrimonio en pos de desarrollar la educación y la cultura en nuestra tierra y de hacer menos dura la vida de los más necesitados.

Es increíble que hasta el momento no se haya producido respuesta alguna a las falacias que está difundiendo History.  Espero que esto se deba a que nuestras autoridades y los representantes de las entidades fundadas y donadas por don Diego y doña Dita no han visto el documental.   

Que esta información sea el estímulo necesario para que decidan solicitarle al canal que se retracte urgente, pública y profusamente. [Ver columna 'Centenario de un alma grande']
Fotografía: Internet