'La prensa libre debe abogar siempre por el progreso y las reformas. Nunca tolerar la injusticia ni la corrupción. Luchar contra los demagogos de todos los signos... Oponerse a los privilegios de clases y al pillaje público... Ofrecer su simpatía a los pobres y mantenerse siempre devota al público'. 'El periodismo verdadero se asegura de no parcializarse jamás, pase lo que pase... Si el periodismo es ético y profesional ofrecerá las dos caras de una moneda, la versión de cada bando en un conflicto, y las mostrará siempre en partes iguales... Si no lo hace, entonces no es periodismo: Es sólo basura, y de la peor clase, es decir, la típica basura que se vende a si misma a cualquier otro interés político o económico distinto de la verdad real de las cosas'. Joseph Pulitzer.

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Magaly Solier: “Hay gente que tiene el tumor del machismo en la cabeza” - Entrevista de Paul Alonso


Magaly Solier: “Hay gente que tiene el tumor del machismo en la cabeza”

Entrevista de Paul Alonso 

Magaly Solier, actriz peruana
Ha sumado otro premio por su protagónico en La Teta Asustada: el de Mejor Actriz Internacional en la lista de los D-World Awards. Este año se estrenó en el cine europeo con la película Amador. Luego, grabó Blackthorne (junto a Sam Shepard y Eduardo Noriega). Sabe kung-fu y escucha metal. Ha hecho su primer comercial publicitario sobre una marca de café. Ya tiene su segundo disco casi listo. Anda con un guardaespaldas al que llama Coche-bomba. Es la diva de los Andes. (Entrevista de Paul Alonso publicada en Terra Perú, julio, 2010) 

Hablamos con Magaly Solier sobre su cuerpo, su relación con los directores de cine, su reivindicación del quechua y la necesidad de defenderse del racismo y del sexismo. Denuncia la contaminación en Choropampa y piensa que todos los gobiernos están poseídos por un alma maligna. 

Acabas de recibir otro premio a Mejor Actriz. ¿Aún te emocionan este tipo de reconocimientos?

Yo me acuerdo cuando empezamos a grabar La Teta Asustada, cuando empecé a prepararme con el personaje, yo dije: sé que este esfuerzo algún día me va a dar muchos premios. Porque todo esfuerzo trae premios. El primer día que recibí un premio a mejor actriz por la Teta Asustada, no sabes, no sabía si saltar, si mirar el techo, no sabía qué hacer. Y cada vez que me premian siento lo mismo. No sé si saltar o seguir esperando más premios. Es raro. 

¿Cómo es tu relación con Claudia Llosa? ¿Cómo ha evolucionado desde que se conocieron hasta ahora? 

Cuando la conocí por primera vez, ella me miraba así como conchuda, porque cuando te habla te mira de frente. Como directora en Madeinusa, yo la sentía que era primeriza, así como yo también era primeriza para la actuación. Y cuando volvimos a trabajar en La Teta Asustada, era otra directora, sabía lo que quería, sabía quién era su personaje, cómo miraba su personaje. Es una trome. Ahora, somos amigas, nos comunicamos siempre por email. 

En La Teta Asustada encarnas a Fausta, un personaje complejo que tiene una particular relación con su cuerpo. ¿Cómo te sientes con respecto a tu cuerpo? 

Siento que a veces engorda, que a veces enflaquezco. Que a veces estoy triste, a veces alegre. A veces, llego al extremo de estar tan alegre que agarro una copa de vino y me pongo a tomar. 

Warmi es tu primer disco y se escapa de géneros tradicionales como el huayno. Lo han llamado “baladas andinas”. ¿Cómo se relaciona con la tradición musical de la sierra? 

Cada persona lo pone dentro de un estilo. Yo, como compositora, no sé ni cómo llamarlo. Digo huayno fusión, porque en eso sí estoy un poco segura. Otros le llaman… ¿cómo dices? 

Baladas andinas. 

Ah, qué bonito. Suena bonito. Puede ser… Pero también tiene baladas bien secas, y música progresiva… 

Es que tú además escuchas metal.

Claro. Ahora mi dios es Judas, Rob Halford. 

¿Qué más estás escuchando?

Ahorita, ahorita, estoy escuchando también Diamanda Galás. Para ver cómo trabajan ellos. Y quiero experimentar. La música es para experimentar y no quedarse en huayno y nada más. 

Compones y cantas en quechua. ¿Es una reivindicación de esta lengua o es que suena mejor? 

Me ha entrado esa cosa de rescatar el quechua, porque tengo amigos que saben hablar quechua y no lo hablan porque tienen vergüenza. Yo aprendí quechua, porque quería hablar y comunicarme con mi abuelita Teodosia. Ella no sabe español. Sí entiende, pero responde en quechua. Me pedía cosas en quechua y yo le decía: ¿qué cosa, abuelita? Y como ella era renegona, me mandaba a la mierda. Y yo, chibolita, me iba llorando. Por eso aprendí. 

¿Por eso usas el quechua para la música? 

Siempre he concursado con música en quechua y siempre he ganado. En español también, pero no lo siento de la misma manera. El idioma quechua para mí es sagrado. Yo lo cuido muchísimo y uno de mis objetivos es que la gente hable quechua. Escuchar en las radios hablar en quechua, ver en la televisión anuncios en quechua, restaurantes con nombres en quechua. Y lo estoy viendo, lo estoy escuchando. Eso para mí es una alegría tremenda. Antes no se veía. 

Has sido la protagonista de Madeinusa, Fausta de la Teta Asustada, Inés de Dioses, Saturnina de Altiplano, y la inmigrante ilegal Marcela en Amador. ¿Qué tanto crees que los rasgos étnicos y raciales condicionan los personajes que te ofrecen? 

Creo que cada uno de los directores me escoge por mi cara, por de dónde vengo, y por mi talento. Supongo, porque sin talento no puedes actuar. Pero para interpretar a los personajes, uno tiene que investigar bastante. Yo soy súper pesada con los directores. Al día les mando quince emails, preguntando sobre el personaje—de dónde es, cuántos años tiene, cuál es su perfil psicológico, si es andina, cuántos años ha vivido en la ciudad, con quién vive, si tiene familia o hijos. Siempre trabajo. 

En una entrevista dijiste que te interesaba participar en cine de denuncia y crítica social. ¿Qué crees que es lo más importante que hay que denunciar en el Perú? 

Lo que he dicho lo estoy haciendo también a través de la música. Estoy denunciando los maltratos físicos hacia las mujeres, los gays, las lesbianas. El disco habla del maltrato, del machismo, del abuso. Habla de esto sutilmente. En el cine igual. La película “Altiplano” habla sobre lo que está pasando ahorita con las minas, la contaminación, el derrame del mercurio en Choropampa, ¿A quién le interesa eso? Al gobierno no le interesa. No le interesa a nadie. Todos los gobiernos que han pasado siempre han hecho las mismas cosas. 

El año pasado participaste en la marcha contra la violencia en la Amazonía. ¿Crees que el gobierno de García se ha excedido en medidas autoritarias? 

No sólo este gobierno. Todos los gobiernos que pasan cometen las mismas cosas. Entran y se les mete un alma al cuerpo y les hace actuar a todos de la misma manera. Yo a veces digo, caramba, si algún día fuera presidente, ¿también actuaría así?… Pasó el terrorismo, hasta ahora siguen los asesinatos, siguen matando niños con todos los derrames del mercurio. Hay tanta contaminación en los ríos. Veo los noticieros y digo: pucha, de esto tengo que hablar porque nadie lo va a hablar y el gobierno no hace nada. 

En la película Amador, de Fernando León de Aranoa, interpretas a una peruana ilegal que cuida a un anciano en Madrid. ¿Cómo trabajaste el tema de la inmigración? 

Yo empecé trabajando con inmigrantes en Lima. Y la gran mayoría ha huido de las guerras, por los maltratos físicos. Han huido con sus niños y han dormido en las calles. Son peruanos, pero vienen de la sierra porque tienen miedo de algo, porque les han quitado su tierra. Y es como vivir ilegal acá: no tienes casa, no tienes documentos, no tienes nada. En Madrid, empecé también a averiguar, ver videos, hablar con gente ilegal, que están pidiendo limosna en cada esquina. Y empecé a hablar con ellos, pero no es fácil. Te dicen ‘y a ti qué te importa’. Allá hay muchos ilegales, pero todos han huido por las guerras. 

Has practicado Kung Fu. ¿De qué tienes que defenderte? 

De gente racista, de gente que tiene un tumor en la cabeza: el machismo. No sólo los hombres, sino también las mujeres. Hay que cuidarse mucho de eso y no dejarnos afectar por lo que nos dicen. Si yo me hubiese dejado afectar por todo lo que me han dicho, no estaría acá. Hay que ser bien sinceros con uno mismo, bien directos. 

Actúas en la película Blackthorne, de Mateo Gil, que recrea la historia del bandolero norteamericano Butch Cassidy. ¿Alguna vez has fantaseado con cometer un crimen? ¿Cuál sería? 

Sí. De darte un beso, pues.  
(Publicada en Terra Perú)
Fotografía: Internet