'La prensa libre debe abogar siempre por el progreso y las reformas. Nunca tolerar la injusticia ni la corrupción. Luchar contra los demagogos de todos los signos... Oponerse a los privilegios de clases y al pillaje público... Ofrecer su simpatía a los pobres y mantenerse siempre devota al público'. 'El periodismo verdadero se asegura de no parcializarse jamás, pase lo que pase... Si el periodismo es ético y profesional ofrecerá las dos caras de una moneda, la versión de cada bando en un conflicto, y las mostrará siempre en partes iguales... Si no lo hace, entonces no es periodismo: Es sólo basura, y de la peor clase, es decir, la típica basura que se vende a si misma a cualquier otro interés político o económico distinto de la verdad real de las cosas'. Joseph Pulitzer.

Amigos de Contextus RadioVideo Digital

Amigos Proyecto Contextus en NetworkedBlogs

Entre dos muros - Por: Yoani Sánchez


Entre dos muros

Por: Yoani Sánchez
Columnista Invitada

Finalmente, me siento en la silla de un hotel, abro la laptop y miro hacia ambos lados. Al verme, el guardia de seguridad musita un breve “ya llegó” en el micrófono prendido a su solapa. Después aparecerán algunos turistas, mientras mi dedo índice acciona el mouse a toda velocidad para optimizar los pocos minutos de acceso a Internet. Es la primera vez en diez días que logro zambullirme en la gran telaraña mundial. Un listado de proxys me ayuda con las páginas censuradas y la portada de Generación Y la veré desde un servidor anónimo, puente hacia sitios prohibidos. En tres años, me he vuelto especialista en las conexiones lentas, minusválidas y vigiladas de los cibercafé públicos. A tientas, administro un blog, emito tweets de los que no puedo leer respuesta, gestiono una cuenta de email casi colapsada.

Después de saltarnos las limitaciones para llegar hasta el ciberespacio, los cubanos comprobamos que la censura nos atenaza desde dos lados diferentes. Uno proviene de la falta de voluntad política de nuestro gobierno para permitir en esta Isla el acceso masivo a la red de redes. Se materializa en blogs y portales filtrados y en prohibitivos precios para una hora de chapaleteo en la WWW. El otro –doloroso también– es el de los servicios que excluyen a los residentes en nuestro país bajo la justificación del anacrónico bloqueo/embargo. Ingenuos son quienes creen que limitar para mis compatriotas las funcionalidades de sitios como Jaiku, Google Gears, Appstore, tendrá algún efecto sobre las autoridades de mi país. Sepan que quienes nos gobiernan tienen antenas satelitales en sus casas, banda ancha, Internet full, iPhone llenos de aplicaciones, mientras nosotros –los ciudadanos– nos tropezamos con una pantalla que aclara “este servicio no está disponible para su país”.

Como mismo esquivamos las restricciones de aquí adentro, también nos colamos por la verja cerrada de quienes nos excluyen desde afuera. Por cada candado que nos ponen hay un truco-ganzúa que lo abre. Pero no deja de frustrarme que después de evadir a los segurosos en los bajos de mi casa, de pagar por una hora de Internet el tercio de un salario mensual, de ver la ojeriza en la cara de los custodios de los hoteles, de comprobar que Revolico, Cubaencuentro, Cubanet y DesdeCuba siguen bajo la larga noche de las webs censuradas,  me voy y tecleo –como un conjuro de alivio– una URL y en lugar de abrirse me aparece el muro que han levantado al otro lado.
Fotografía: Internet