'La prensa libre debe abogar siempre por el progreso y las reformas. Nunca tolerar la injusticia ni la corrupción. Luchar contra los demagogos de todos los signos... Oponerse a los privilegios de clases y al pillaje público... Ofrecer su simpatía a los pobres y mantenerse siempre devota al público'. 'El periodismo verdadero se asegura de no parcializarse jamás, pase lo que pase... Si el periodismo es ético y profesional ofrecerá las dos caras de una moneda, la versión de cada bando en un conflicto, y las mostrará siempre en partes iguales... Si no lo hace, entonces no es periodismo: Es sólo basura, y de la peor clase, es decir, la típica basura que se vende a si misma a cualquier otro interés político o económico distinto de la verdad real de las cosas'. Joseph Pulitzer.

Amigos de Contextus RadioVideo Digital

Amigos Proyecto Contextus en NetworkedBlogs

Se parece pero no son iguales - Por: Martha Beatriz Roque Cabello

Se parece pero no son iguales

Por: Martha Beatriz Roque Cabello
Ciudad de La Habana, 12 de octubre de 2010.
Martha Beatriz Roque abello

En 1985, durante un pleno del Comité Central del Partido Comunista Soviético (PCUS), se decidió llevar a la práctica la política de la “perestroika”, con el fin de rescatar al Estado del colapso económico. También se pretendió atenuar las políticas restrictivas de libertad de expresión, a través de la “glasnost” que autorizó la liberación de algunos presos políticos y la emigración de disidentes.

Pero Mijaíl Gorbachov fue duramente criticado porque las “reformas” se aplicaban con demasiada lentitud, los problemas sociales como: la reducción del alcoholismo y el absentismo laboral seguían latentes. La actitud positiva y el entusiasmo, que debía alcanzarse en la sociedad, para que se desarrollaran las reformas fallaron, porque la política se mantuvo por su propia inercia.

La similitud con la “reforma tropicalizada” del gobierno cubano es notable, con la diferencia que aquí se quiere reestructurar lo ya inventado y fracasado; y no se quieren permitir libertades que atenten contra el poder totalitario.

Después de Fidel Castro retractarse de lo que admitió ante un periodista americano sobre el no funcionamiento del modelo económico cubano, los titulares del periódico Granma del 8 de octubre, próximo pasado, anunciaban: “El país marcha hacia un sistema de Salud sostenible”, lo que permite afirmar que el actual es insostenible y que por lo tanto este “logro de la Revolución”, dejó de serlo. Es como si se anunciara que se derritió el muñeco de nieve de la “Potencia médica”.

Está la posibilidad que declaren –posteriormente- que es un error del periodista, pero no se puede olvidar que este diario es el Órgano Oficial del Comité Central del Partido Comunista de Cuba. Mucho más penoso todavía, resultará para aquellas personalidades del mundo que entraron en el juego del gobierno, reconociendo públicamente, los resultados de la medicina en el país. ¡El sistema de salud se ha desmoronado, igual que el modelo económico!

Durante una visita a la provincia de Villa Clara, de José Ramón Machado Ventura, primer vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, planteó como ejemplo de reorganización de los servicios, para “beneficio” del pueblo: la reducción de hogares maternos del municipio de Ranchuelo, de cuatro a uno, pero este único estará ubicado en el poblado de la Esperanza. Sólo explicarlo parece una burla.

Se refirió el alto dirigente a esta provincia, como la de más baja mortalidad infantil de todas y que necesita optimizar varias asistencias para lograr una mayor eficiencia en la salud, tal así demanda la actual coyuntura económica del país.

Al día siguiente de haber visitado Machado Ventura el hospital provincial “Arnaldo Milián Castro”, ingresaron de urgencia allí, al joven de 29 años de edad nombrado Jorge Luis Rivera Mederos, quien de nacimiento sufre de hidrocefalia, por lo que ha sido llevado al salón de operaciones en 7 ocasiones en los últimos tres meses. El neurocirujano Dr. Arocha, les informó a los familiares que no se podía llevar a cabo la intervención quirúrgica –a pesar de la premura- por carecer de una máquina de afeitar con el fin de rasurarle la cabeza. Una prima del joven salió a la calle y le compró a un merolico (vendedor ambulante) una cuchilla de dos filos, que entregó al enfermero, el que “consiguió” una máquina para acoplarla y lo rapó.

Es de señalar que en la sexta operación le pusieron una válvula que tuvo que mandar a buscar la familia a los Estados Unidos, porque aquí no había, producto del “embargo”; por lo que desde una máquina de afeitar hasta un medio sofisticado, pueden impedir una operación a un paciente, en un sistema de salud ejemplar. Abría que añadir, que el Dr. Camacho, especialista en neurocirugía, que lo operó, informó a la familia que no pudo halar el catete viejo, pues estaba pegado a la carne y se partió, por lo que quedó dentro del paciente. El médico restó importancia al hecho.

Son precisamente la salud y la educación, dos de las áreas más riesgosas en el empeño gubernamental de restructuración que se desarrolla en el país.

Durante la semana que terminó, se estuvieron creando las Comisiones de Expertos a nivel de centros de trabajo, con el fin de determinar los trabajadores idóneos, que se mantendrán en las plantillas ajustadas. Sin embargo, ya se comenta por las calles el precio que deberá pagarse a un miembro de este grupo para poder quedar dentro y no salir despedido. Hay quien piensa que habrá que sobornar toda la “tropa”.

Y es que mientras crezca el número de vueltas que se le dé a la tuerca y resulten más apretadas las clavijas, irá incrementándose la corrupción. Los asaltos callejeros, los robos, los borrachos, las personas enajenadas en las calles, con un alto grado de violencia, generando riñas una y otra vez en lugares públicos, en los que el que accede tiene que soportar malos tratos.

Una persona bien conocida en el ámbito cultural del país, Graziella Pogolotti, presidenta de la Fundación Alejo Carpentier, se quejó públicamente por el maltrato recibido en una oficina del Estado, manifestando que hay necesidad de recuperar la urbanidad.

Aunque hay muchas cosas que rescatar, además de esta a la que ella se refiere, los problemas sociales manifestados en sectores tan sensibles como la educación y la salud pública, serán –sin lugar a dudas- el termómetro de las anunciadas reformas.
Foto: Internet