'La prensa libre debe abogar siempre por el progreso y las reformas. Nunca tolerar la injusticia ni la corrupción. Luchar contra los demagogos de todos los signos... Oponerse a los privilegios de clases y al pillaje público... Ofrecer su simpatía a los pobres y mantenerse siempre devota al público'. 'El periodismo verdadero se asegura de no parcializarse jamás, pase lo que pase... Si el periodismo es ético y profesional ofrecerá las dos caras de una moneda, la versión de cada bando en un conflicto, y las mostrará siempre en partes iguales... Si no lo hace, entonces no es periodismo: Es sólo basura, y de la peor clase, es decir, la típica basura que se vende a si misma a cualquier otro interés político o económico distinto de la verdad real de las cosas'. Joseph Pulitzer.

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Idiotas útiles y estrategas - Por: Sergio Esteban Vélez


Idiotas útiles y estrategas

Columnista El Mundo

En estos días, distinguidos periódicos han divulgado distintas versiones acerca de quiénes habrían sido los responsables del abucheo que sufrió el Presidente de la República, el pasado jueves, en Medellín.

Hipólito Hincapié, el sábado 3, en El Nuevo Siglo, comentaba que: “Ocurrió en Medellín una situación deliberadamente planeada según conocedores de la política local: la silbatina inolvidable al presidente Uribe. La buscaron los organizadores del acto inaugural del III Congreso Iberoamericano de Cultura, que ha tenido entre los invitados especiales al cantautor cubano Silvio Rodríguez, embajador político de los hermanos Fidel y Raúl Castro. Para asignar sillas, seleccionaron por cada 100 personas 80 que fuesen conocidas en razón de sus impugnaciones al Gobierno”.

El doctor Humberto López, en El Mundo, el pasado domingo, presenta una interpretación diferente: “El redactor recibió el viernes cinco llamadas, dos de ellas de figuras muy calificadas de la cultura, para indicar que los chiflidos contra el presidente Uribe en el acto inaugural del Congreso Iberoamericano de Cultura, provinieron de seguidores del ex alcalde Sergio Fajardo y del secretario Jorge Melguizo. (...) Los fracasos de Fajardo tanto en las elecciones parlamentarias como en las presidenciales, se los achacan a Uribe y como el horizonte del movimiento fajardista no es claro ni de despeje próximo, hay una minoría cargada de odio”.

A pesar de lo cuerdas que parecen las conclusiones de estos prestigiosos periodistas, fuentes de altísima confiabilidad que concurrieron al evento de marras compartieron conmigo una tercera versión: Según mis “informantes”, para ingresar al acto se necesitaba invitación. Pero resulta que, mientras los convidados internacionales acudieron puntuales, la inmensa mayoría de los invitados paisas no asistieron, muchos de ellos indignados por la destacada participación que en tal congreso se le estaba dando a la dictadura caribeña que sacó adelante a las Farc.

Y, mientras, por los motivos mencionados, el inmenso salón destinado para la ceremonia estaba casi vacío, afuera había toda una convención de “mamertos” haciendo fila para entrar a la conferencia del ex senador castrista Silvio Rodríguez, que seguía a continuación del acto de apertura.

Ante tal situación, los coordinadores logísticos del evento solemne (dependientes de la Secretaría de Cultura) dejaron de impedir el ingreso a aquellos que no tuvieran tarjeta de invitación y, para que el auditorio se viera más lleno, se les ocurrió la idea de captar la asistencia de quienes estaban haciendo fila para lo de Rodríguez y de abrirles las puertas del evento del Presidente, por encima de los estrictos protocolos de seguridad que siempre priman en las visitas presidenciales. Estos “colados”, que, según me cuentan, constituyeron un muy significativo porcentaje de los asistentes al acto, se sentaron en la parte de atrás del salón, que estaba vacía.

Pero este improvisado recurso de los organizadores resultó altamente peligroso, dada la presencia del presidente Uribe, ya que el público que busca escuchar una conferencia de un líder comunista, lógicamente obedece a simpatías comunistas.

Entonces, como era de esperarse, en el público de Silvio surgió espontáneamente la ocurrencia de aprovechar la oportunidad para agredir a nuestro Presidente, el mayor enemigo de las guerrillas comunistas. Fue así como se produjeron los abucheos y rechiflas, que vinieron de la parte trasera del recinto.

Dicen mis fuentes que los invitados internacionales y los asistentes que estaban sentados adelante no fueron partícipes de la silbatina, que, imperdonablemente, llegó cuando el Presidente terminaba su discurso con una frase tan lúcida y tan esperanzadora como esta: “Cuando un niño abraza un instrumento musical, jamás empuñará un fusil contra el prójimo”.

Punto aparte: Supe que fueron muy escasas las palabras de Silvio Rodríguez en su concierto en Medellín. Gracias a la presión que ejercimos, se abstuvo de hacer propaganda comunista, como la que hizo en los conciertos que acababa de ofrecer en los Estados Unidos, los cuales dedicó a cinco espías cubanos presos en ese país, y en los que primó el grito de “Viva Fidel”.

Me contaron, además, que tampoco cantó sus canciones militantes, como la de “Hasta siempre, Comandante Che Guevara” , “Como si fueras el comunismo”, “La espada roja” o “El aguerrido pueblo de Fidel”. Todo eso se debe a nuestro trabajo.

Me dicen mis amigos que también fue por nuestra causa que Rodríguez se negó a hablar con los medios y no dio rueda de prensa. Eso es muy significativo, pues en las conferencias de prensa que dio en los Estados Unidos, aseguró que en Cuba no se violan los derechos humanos, que allí hay una democracia y que el clamor de la comunidad internacional a este respecto responde a un complot del Imperio. Por lo demás, quedó en el ambiente la sospecha de que su negativa a ser entrevistado en Colombia se debió a que no quería que le hicieran la pregunta de si consideraba que las Farc son terroristas, que fue la petición que le hicimos, desde estas mismas páginas.

Es todo un triunfo saber que logramos que, durante la visita a Medellín de ese cantante y político, no se hubiera atrevido a hacer ningún acto de publicidad a favor de la dictadura, cuando, solamente hace dos meses, encabezó un concierto multitudinario, en La Habana, para defender los crímenes de Castro, ante las denuncias de la Comunidad Europea.
Fotografía: Internet